Por Ailén Di Dío

 

Se acercan las elecciones presidenciales de 2015 y los partidos políticos empiezan a formar sus plataformas electorales. Entonces me pregunto: ¿partidos políticos cristianos o cristianos en partidos políticos?

En “DE ESO NO SE HABLA”, la sección que podes encontrar dentro del diario Perfil Cristiano; hicimos una encuesta con la pregunta que venimos trabajando y la misma arrojo los siguientes resultados:

•Un 77,8 % de los encuestados prefiere que los cristianos se involucren en partidos políticos que no sean de denominación religiosa, y 

•el 22,2% cree más prudente la opción contraria. 

Pero como creo que los datos estadísticos no son nada si no se los llena de contenido, consulte con algunas personas conocedoras del tema para saber porque piensan lo que piensan. Políticos, Pastores, Profesores de educación ciudadana nos dijeron que sin duda lo mejor es

que un cristiano influencie en un partido político x. A continuación mencionaremos algunas de las razones por las cuales defienden esta postura:

•“Si uno ocupa lugares de influencia, puede llegar a más personas. Pero para eso, hay que estar dispuesto a formarse, a aprender cómo moverse en esos ámbitos y a trabajar muy duro para sostener lo que uno cree, en medio de los que no lo creen como Daniel. La opción de crear un partido político cristiano ya lo vimos otras veces. Finalmente termina partido y sin generar influencia sobre nada ni nadie”. 

Gabriel Díaz, director del Instituto Bíblico Zona Sur.

 

•“La Iglesia es Iglesia, no un partido político. Hay que dejar hacer política a los políticos y nosotros dedicarnos a ser Iglesia.

La opción 1 es más representativa de la realidad de las congregaciones. Hay cristianos con tendencias liberales, socialistas, de centro, etc. Necesitan a alguien cristiano que los represente”.

Amilcar Matosian, Ejecutivo del Consejo Pastoral de la Ciudad de Buenos Aires.

 

•“Nuestra misión no es construir poder religioso o poder del sector evangélico. Y quienes confundieron la estrategia, pagaron caro. Nuestra misión es llenarlo todo con la verdad y modo de vivir del Reino de Dios. Y hacer la voluntad de Dios de acuerdo al llamado. En política, ya existen los espacios partidarios. Nosotros deberíamos completarlos con nuestro aporte”. 

Gastón Bruno, Director de Pasando La Antorcha, ACIERA.

 

•“Creo que el cristianismo se expresa en el testimonio de una vida mucho más que en la de una institución. Por otro lado, la existencia de un partido político cristiano podría llevar a la falsa identificación del evangelio (algo trascendente) con la aplicación de ideologías específicas (algo temporal) y el fracaso de estas políticas podría dar a entender el fracaso del evangelio y llevar al desencanto de la eficacia de la Palabra de Dios, cuyo fin mayor es la salvación”.

Alejandro Bedrossian, profesor universitario.

 

•“De haber una identificación de las Iglesias con un partido político cristiano, corremos el riesgo de dar una imagen de que estamos haciendo proselitismo político en lugar de evangelizar […]. Identificar a los cristianos con un partido político puede llegar a coartar la libertad de participar o simpatizar con otros partidos en el que se sienta mejor representado. Damián, espero que te sirvan estas breves reflexiones”.                            

Rubén Kassabian, pastor de la Iglesia 100% Vida.

 

•“El marco ético debe ser cristiano, pero la forma de planificar y ejecutar puede provenir de diferentes ideas”.

Pablo Bedrossian, compositor.

 

•La historia evangélica argentina dice que no funciona un partido político confesional. El factor unidad es un tema muy pendiente entre nosotros, sobre todo en este tipo de temas. 

Marcelo Díaz, pastor, Máster en Cristianismo y Política.

 

En resumen, la mayoría expresa que cree que es mejor un cristiano en un partido político no cristiano, algunos puntualizan más en la influencia, otros parecen temerle mucho a la identificación de la iglesia con las ideas de un político. Y era de esperar, si para muchos en Argentina la Política es mala palabra aun.

Si bien coincido con la opción ganadora, me cuestiono lo siguiente: ¿y qué con el yugo desigual? . 

Muchas veces usamos ese pasaje para decirles a los chicos y chicas que no es conveniente que se pongan de novios con un no cristiano, porque como dice el pasaje, ¿Qué tiene que ver el creyente con el incrédulo?, dos personas que planean caminar juntas pero que apuntan a lugares contrarios, con métodos y valores distintos. Y sin ir más lejos, una vez escuche una prédica que sugería que tampoco se hagan asociaciones comerciales con no cristianos por esta misma razón.

Entonces, mi pregunta es, ¿está mal el yugo desigual en asociaciones comerciales y relaciones amorosas y está bien en políticas?

Creo que como cristianos nos tenemos que poner de acuerdo en algunas cosas, es evidente que si un cristiano trabaja desde un partido político x no puede hacerse cargo de todas las decisiones que ese partido político lleve a cabo, porque en última instancia solo puede INFLUIR, NO DETERMINAR. Entonces no critiquemos a la hermana que se involucro en un partido político x y el partido resultó estar a favor de la legalización del aborto o del matrimonio igualitario. 

Personalmente creo que solo la iglesia puede frenar a la iglesia y eso es lo que ocurre históricamente en el terreno político, le tenemos miedo al poder porque en última instancia nos tenemos miedo a nosotros mismos, le tenemos miedo a un partido cristiano porque no queremos que se relacione a la iglesia con los pecados que este comenta. Aun así, la iglesia es una institución de santos por gracia, pero pecadores constantes y por nuestros fracasos mucha gente descree de Dios; no sé qué creerá usted pero yo veo que no es muy distinto de lo que ocurriría con un partido político cristiano.

Se trata de reflejar a Cristo en donde sea que estemos. Si el llamado de tu vida es la política refléjalo ahí y si te toca ser elector cristiano, busca la sabiduría de Dios para votar responsablemente; pero no juzgues a tu hermano que intenta cambiar la realidad de las cosas metiéndose en donde nadie quiere. Argentina necesita cristianos que influencien con valores del reino, es un valor del reino no mentir y es un valor del reino no juzgar; cada cual con la parte que le toca.

Ailén Noelí Di Dio