Por Gustavo Romero

Hay ciertos temas en los que debemos ser muy cuidadosos al tratar. Y sobre todo los que tenemos cierta exposición pública. Algunos le llaman ¨formador de opinión¨ y creo que los cristianos de alguna manera lo somos ¿o acaso no armamos revuelo con el Pokemos Go dándole una prensa que no necesita?

Lejos de querer hacer lo propio con los dichos de Gustavo Cordera, creo que es hora de dejar de buscar demonios con el teléfono donde no los hay y hacernos cargo de los que tenemos enfrente y que están haciendo mucho más daño de lo que creemos.

Al leer o escuchar sus declaraciones en relación a las ¨histéricas que necesitan ser violadas¨, podemos sacar de contexto lo dicho, y esto nos lleva al error ya que, como se dice en teología ¨un texto sacado de contexto es un pretexto¨. Sin embargo hay algo que es innegable y eso cualquier trabajador de la salud mental lo sabe: Uno dice más allá de lo que articula con la voz. Se expresan los deseos inconscientes mediante la palabra. Allí se revela intenciones (reprimidas). Tan dentro de nuestra psiquis que se reprime el hecho que hay algo reprimido. Y en el caso de Cordera hay intención manifiesta.

Cordera es una figura pública que debe medir – y eso lo sabe perfectamente porque tiene experiencia- los alcances de lo que dice. Sin embargo no lo hizo.

Yo quisiera hacerle algunas preguntas a Cordera:

En su exposición dijo ¨Porque son histéricas necesitan ser violadas¨ ¿Qué es para él por definición una histérica? Da la sensación que leyó el Caso Dora de Freud y saca la conclusión que todas las mujeres que tuvieron algún problema (o culpa según sus palabras) al no poder conciliar su sexualidad (o no poder enfrentarse con el goce)  tienen que ser expuestas por la fuerza a ella, según su opinión a una violación.

Más adelante dice ¨Hay tipos a los que les gusta jugar a eso¨ ¿Conoce a alguien que lo haga? Porque si no hizo la denuncia le conviene hacerla ya que pasa a ser cómplice. Y otra cosa: no es un juego.

¿Qué es para él tener sexo libremente? Según sus dichos, ¨hay mujeres que necesitan ser violadas porque tienen culpa y no quieren tener sexo libremente¨ ¿acaso una violación te libera? ¿o sea que porque tienen culpa y no pueden tener sexo libremente alguien tiene que oficiar de ¨liberador¨?  Entonces ¿quiere decir que si tienen culpa (vaya a saber de qué) y no pueden desarrollar libremente su vida sexual debemos agradecer que un violador las intercepte?

Lo peor que las declaraciones no terminaron ahí sino que dice que (y modero mi lenguaje) ¨hay chicas de 16 años que quieren tener relacionas sexuales pero como hay una ley que es una aberración que lo prohíbe, no se puede hacer¨.

El Art. 19. De la Constitución Nacional dice: Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados. Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe.

Hay dos leyes. La ley escrita y la ley subjetiva: Una, la escrita, es la Constitución Nacional, hecha por los hombres para preservar la integridad de las personas. Y a esta, como ciudadanos, debemos regirnos. Por otro lado la subjetiva, que es lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer. Artistóteles lo definió como ¨el ser y el deber ser¨. Podemos decir que es la voz de la conciencia o la voz de Dios que en su amor nos advierte del mal. En otras palabras, hay leyes y Cordera las ignora a ambas.

Las leyes están puestas para protegernos y para nuestro bien. ¡Seguro que hay chicas de 16 años que tienen relaciones! Y mucho mas chicas también. Pero eso no significa que sea correcto y que les haga bien. Dios al pueblo de Israel en Levítico también le dio leyes; pesadas, incómodas pero que eran para beneficio de sus hijos.

Yo creo que esto que nos asusta de Cordera nos debe ayudar a recapacitar en cuanto han excedido los límites los autores en las letras de sus canciones ¿escucharon alguna vez a cordera cantando MI CARAMELO? Como sociedad deberíamos haber puesto un límite cuando Calamaro cantó en plena Plaza de Mayo ¨LOCO¨ invitando a fumar marihuana o SIENTE EL BOOM de Tito el Bambino  por nombrar algunas. Pero… ¡cierto! estamos en el país de la libertad. Una libertad que no tiene en cuenta como se retuercen las entrañas de miles de mujeres (y porque no hombres) que han sido víctimas de violación.

Me toca en lo personal este caso ya que por mi consultorio han pasado mujeres que han sido violadas y donde largo ha sido el recorrido de sanidad interior, perdón, conciliación con los recuerdos. Solo yo sé lo que ellas han llorado, lidiado con ataques de pánico, fobias y pesadillas. Cordera no se imagina el daño que hizo a cientos de mujeres que han pasado por estas circunstancias. Y cómo ha condicionado a aquellas que temen día a día pasar por algo así.

Cordera cosifica a la mujer acercando esa supuesta necesidad de ser violadas a lo que es el instinto animal.

Si sometemos a Cordera a análisis, creo que nos sorprenderíamos ya que, repito, uno manifiesta con palabras – a modo de lapsus o chiste – quien realmente es.

Mientras estas cosas pasan, los cristianos debatimos si Pokemon es diabólico o no. Antes lo hicimos con Xuxa y Piñón Fijo. Porque tenemos esa costumbre de buscar demonios donde – quizá los haya- pero de no ver los problemas que tenemos enfrente. Sé de muchos chicos que son cristianos y postean contra Pokemon, pero aman a Bersuit y Calamaro  o simplemente no prestan atención a la letra de lo que cantan.

En muchas de esas canciones no se trata de si adoran o no al diablo, sino de si exaltan o no a Dios.

Hagamos un alto en nuestra escala de valores. Lejos están esos tiempos donde nos preguntábamos ¿Qué hubiese hecho Jesús en mi lugar? ¡Jesús está dentro nuestro! ¡tenemos la mente de Cristo!  Si no nos moviliza las entrañas declaraciones como las de Cordera evidentemente tenemos contristado el Espíritu ya que no amamos al débil. Jesús entró a ese templo donde de niño había maravillado a los maestros de la ley y cuando vio que se usaba como mercado puso las cosas en su lugar. Pongamos las cosas en su lugar nosotros preocupándonos por las cosas que realmente dañan. Opinemos. Opongámonos. Valoremos a la mujer como dice la biblia. Marquemos la diferencia.

“Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre …”  Mateo 15:18

 “No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto. Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca. Lucas 6:43-45

Gustao Romero es Consultor Psicológico