

La noche previa a cumplir 15 años, Niklas, un adolescente alemán, enrolló en su cuello un cable de computadora. La finalidad del joven al realizar esta práctica no era suicidarse sino, experimentar la sensación causada por la falta de llegada de oxigeno al cerebro.
El padre del chico, Gabriele, refirió que cuando fue al cuarto de su hijo a despertarlo, Niklas yacía en el suelo sin conocimiento y con un cable enroscado en su cuello. Su computadora se encontraba prendida con varios saludos por su cumpleaños.
El “choking game” o juego de la asfixia, como se lo suele llamar es una práctica muy difundida por internet sobre todo entre adolescentes. El juego consiste en ahorcarse con un cable o con la mano hasta lograr un punto de desvanecimiento en el que experimentan una sensación de euforia.
Especialistas aseguran que aquellos que llevan a cabo este peligroso “pasatiempo”, se manifiestan como personas carentes de afecto, abrumados por la soledad que buscan llenar ese vacío probando lo que fuere.
El instituto de neurociencias de la Fundación Favaloro explicó ”Al restringir la circulación de sangre por las arterias carótidas, las neuronas liberan sustancias químicas que generan un estado de euforia. Pero esa euforia no es otra cosa que la muerte de neuronas”.
El Choquing game se ha cobrado 80 muertes en Estados unidos y Canadá, y han aumentado las victimas luego de circular más ampliamente por la red.
La falta de identidad o necesidad de formar parte de un grupo, lleva a actuar de la manera en que los demás lo hacen.
Aun sabiendo que eso les puede costar la muerte.
Redacción: Priscila Martinez