La película argentina “Yatasto”, un documental en el que el joven cineasta catalán Hermes Paralluelo retrata a un grupo de niños cordobeses que viven del “cirujeo” y la recolección de cartones y otros residuos, entró en la Competencia Internacional del Festival de Cine Independiente de Buenos Aires (Bafici).
“La sensación que tenía era muy linda, porque veía mucha belleza. Pensaba que tenía que hacer justicia con todo ello. Veía belleza y fragilidad y mi objetivo era hacer algo delicado y cuidado”, dijo el cineasta en relación a los motivos que lo llevaron a pasar casi un año conviviendo y filmando a un grupo de niños cartoneros del barrio Villa Urquiza, en la periferia de la ciudad de Córdoba.
Además de este filme, el cine argentino estará representado en la sección principal del Bafici por “El estudiante”, opera prima del guionista y realizador Santiago Mitre, que describe las vivencias de un estudiante universitario que poco a poco va involucrándose en el mundo de la política, y que entrará en la competencia oficial mañana martes.
En “Yatasto”, Paralluelo nos introduce en la difícil vida de Ricardito, de 10 años, y de sus amigos Bebo y Pata, ambos de 13, que se despiertan muy temprano cada mañana para salir a “cirujear” por las calles de la ciudad de Córdoba a bordo de un carro tirado por un caballo, en el cual van cargando cartones, vidrios, verduras viejas y otros desperdicios que ellos llevan a sus casas para subsistir.
Este catalán de 29 años, egresado del CEC de Barcelona, donde estudió con los argentinos Héctor Faver y Gustavo Fontán, vive viajando todo el tiempo entre España y Argentina, país a donde llegó por primera vez hace poco más de 6 años y donde ya había filmado “Pan de azúcar”, un mediometraje documental que transcurre en la ciudad jujeña de Tilcara.
En una entrevista con Télam, Paralluelo afirmó que su película “hace referencia a algo que transita todo el relato que es un poco la transmisión de un oficio y de ciertos valores de un generación a otra”, ya que los niños pertenecen a familias de “carreros” -tal como se los conoce popularmente- que viven desde hace más de 80 años haciendo el mismo trabajo.
En ese sentido, el cineasta admitió que “el nombre de la película es algo secreto e íntimo para ellos, y tiene que ver un poco con un caballo muy querido de la familia y sobre la continuación de ese trabajo. `Yatasto` era el nombre del caballo del bisabuelo de uno de ellos y era además el nombre de un famoso caballo de carreras”.
“La idea era filmar una familia de carreros o cartoneros. El concepto inicial era saber si podíamos construir una película, una suerte de `road movie` sobre una familia, pero todo esto poniendo una cámara sobre el carro”, recordó Paralluelo, quien logró un retrato muy respetuoso y medido de las vivencias de estos niños.
“Esa premisa fue cambiando cuando empezamos a conocer a estas personas y me interesó mucho más captar los sentimientos que ellos me despertaban y su modo tan particular de vivir y ver la vida”, agregó el cineasta, que muestra el modo adulto en el que estos niños se relacionan con sus padres y el vínculo afectivo que tejen con sus caballos.
Para el joven realizador, “por la manera que tienen de moverse y expresarse, ellos se muestran como niños viejos. Son niños que han vivido mucho y les han pasado muchas cosas. Viven a mil, sus vidas van demasiado rápido, tienen otro ritmo y parecen mucho más viejos de lo que son”.
Paralluelo afirmó que en Córdoba hay unas 11.000 familias que viven del carro y que están agrupadas en tres cooperativas y dijo que decidió hacer la película “cuando vi los carros en la ciudad y escuché su sonido tan particular. Era como una irrupción visual y sonora muy distintiva. Lo que me impulsó fue el contraste plástico que se producía entre el carro y los automóviles”.
Sin embargo, el cineasta destacó que “la idea era que el cine no fuera nunca por delante de la relación humana que se iba estableciendo entre los niños y yo. Me parece que puse más energía en buscar una relación justa de trabajo que en una puesta en escena particular”.
“Mi idea era buscar una relación adecuada entre el cine y una familia, entre el cine y el barrio donde vivían. No para conseguir ciertas cosas desde lo visual, sino porque era la manera en la cual todos nos sentíamos cómodos y nos daban ganas de construir algo”, abundó el cineasta.
“Yatasto” se volverá a exhibir mañana, a las 12, en el complejo Hoyts del shopping Abasto, y el domingo 17, a las 19, en el Teatro 25 de Mayo, ubicado en la avenida Triunvirato 4444.
Fuente: Télam