“…si das tu pan al hambriento y sacias al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz y tu oscuridad será como el mediodía…” (Isíaas 58:10).

 

Se fue la Navidad, se fue el 2013 y se fueron todos los comentarios acerca de las festividades religiosas de fin de año. Por eso preferí dejar que pasen estas fechas para referirme a este videoclip, especialmente, al motor que echó a andar una de las ideas solidarias más formidables de la década de los 80, proveniente de un ambiente al que, frecuentemente, se lo tilda de frívolo y que hace caso omiso de las adversidades del prójimo. (click en Read more…)

 

Band Aid fue una unión musical de caridad que involucró a artistas británicos e irlandeses. Fue fundada en 1984 por Bob Geldof y Midge Ure, con el propósito de recaudar dinero para aliviar el hambre de Etiopía, uno de los países más pobres del Africa. Lanzó la canción “Do They Know It’s Christmas?”, que ocupó el puesto número 1 de los charts musicales en las postrimerías de ese año, y contó con la participación de decenas de artistas de las islas británicas, como Bono, Boy George, Phill Collins,Simon LeBon y George Michael, entre otros notables de la época.

 

El nombre “Band Aid” fue escogido de una marca de fábrica de un vendaje adhesivo para heridas muy conocido en el Reino Unido, y también para referirlo a una banda (Band) de músicos que promocionan ayuda (Aid), como una similitud a una curación de una herida seria. El grupo fue reformado en tres ocasiones, en cada ocasión con los artistas británicos e irlandeses más populares de la música pop de la época, grabando el tema en la misma época del año.

 

Luego de ver un programa de la BBC de Londres, sobre la hambruna que azotaba Etiopía, Geldof se sintió movilizado a realizar una acción benéfica con lo que mejor sabía hacer: música. Fue así que convocó a los músicos británicos e irlandeses más populares de ese momento y los persuadió para que usen su tiempo y sus recursos para ir a grabar esta canción, en noviembre de 1984. Muchos fueron los artistas que hasta vivieron odiseas con tal de llegar ese día a la grabación del tema. En épocas sin internet, donde para grabar no quedaba otra que apersonarse en el estudio de grabación, los esfuerzos que hicieron algunos para poder estar, fueron encomiables. Y el 26 de noviembre de ese año, la canción ya estaba lista para ser promocionada en las radios. A la mañana siguiente, Bob Geldof apareció en Radio 1, en el show matutino con Mike Read, para promocionar el disco y con la promesa de que cada centavo iría destinado a la causa.

 

Esto propició una pugna con el Gobierno Británico encabezado por Margaret Thatcher, que inicialmente rechazó renunciar al impuesto de ventas del sencillo.Geldof recurrió al apoyo por la sensibilidad pública, lo que hizo que el gobierno retrocediera y donara los impuestos a la caridad. Fue así que el 100% de lo recaudado por la venta del simple fue a parar a la causa.

 

La pieza fue llamada “Do They Know It’s Chiristmas?” y fue lanzada el 29 de noviembre de 1984 (sólo 5 días de haber sido grabada), y fue directo al No. 1 en listas del Reino Unido, con ventas que superaban a todo el resto de temas presentes juntos.Se convirtió en la venta de un tema más rápida en ese país, con un millón de copias en la primera semana solamente. Permaneció en No. 1 por cinco semanas, terminandopor vender más de tres millones de copias y convirtiéndose fácilmente en la mayor en toda la historia del Reino Unido.

 

Viendo el video, leyendo la letra de la canción y conociendo todo este trasfondo y motivación por el cual fue realizado este movimiento, pensé en si todos aportáramos solo un granito de arena, una pequeña voluntad dentro de nuestra propia actividad, que beneficie al que más necesita. Viviríamos mejor, seguramente. Si nos despojáramos de nuestros egoísmos y destináramos algo de lo que hacemos para quienes, sabemos bien, no nos podrá devolver el favor, mejoraríamos la calidad de vida de muchos.

 

Recordé ese pasaje donde el mismo Dios reprochó a su pueblo, que se preocupaba por hacer grandes ayunos, guardar el día de reposo y demás acciones religiosas, y habían olvidado lo más importante: dar amor. “El ayuno que yo escogí, ¿no es más bien desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, dejar ir libres a los quebrantados y romper todo yugo? ¿No es compartir tu pan con el hambriento, que a los pobres errantes albergues en tu casa, que cuando veas el desnudo lo cubras y que no te escondas de tu hermano?” (Isaías 58: 6,7), fue el reclamo divino en aquél entonces.

 

Es muy probable que los artistas que participaron de esta cruzada solidaria no entiendan nada de lo que dice la Biblia, y hasta es posible que sus corazones no tengan nada que ver con Dios; es probable también que algunos lo hayan hecho a modo de expiación de sus almas, o tras esta acción se hayan sentido mejor internamente, pero lo cierto es que dieron cumplimiento a esta palabra. Se despojaron de sus intereses económicos, destinaron de su tiempo, donaron su talento en pos de suplir, aunque más no sea en forma temporaria, el hambre de una población entera. Hasta supieron torcer el brazo de un gobierno inescrupuloso al que no le quedó otra que ceder los impuestos de la venta de esos discos para que la recaudación quede íntegra para este proyecto.

 

Solo un ejemplo que alcanzó notoriedad, entre tantísimos que transitaron por el anonimato, pero que también han significado un llamado a la conciencia, de que se puede hacer mucho con muy poco, si es que en nuestro corazón prima el deseo deunirse a otros y hacer el bien a quien lo necesita.

 

Para verlo. Para pensarlo. Para imitarlo…