Por Gustavo Romero (*)

 

Nuestra vida debe estar centrada en lo que queremos ser, no en nuestras limitaciones. Las limitaciones son paredes construidas por nosotros mismos con ladrillos de excusas a lo largo de los años. 

Ladrillos que otros nos han pasado y los hemos aceptado agregándolos a nuestro muro de derrotas.
¡Qué pronto olvidamos lo que queremos ser, a dónde queremos llegar! Cambiamos nuestros sueños por un trabajo estable o por una relación inconveniente.

¿Cuándo dejaste de trabajar por tus sueños? ¿Qué tan alto y fuerte construiste tu muro? ¡Basta de excusas! Hay que vivir hoy la vida sin esperar “un golpe de suerte”. Somos lo que construimos y soñamos.

Identifiquemos cuáles son los ladrillos que no queremos y derribemos los muros que nos limitan para comenzar a ver el futuro y caminar hoy mismo hacia él.

 

(*) Gustavo Romero es Consultor Psicológico

 

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