Por Hernán Parafioriti (*)
Ayer mataron a un nene de 3 años por nada. Hoy, seguro mataron a otra persona por nada, mañana van a matar a alguien por nada y pasado también, y así todos los días. Voy a escribir desde el punto de vista social, sin poner mi posición religiosa en esto, que la tengo y creo es la real solución, que la gente se vuelva a Dios y cambie su vida radicalmente y, sobre todo, que vivan una abundante y una eternidad con Cristo.
Dicho esto, daré mi punto de vista desde lo que veo y vivo como ciudadano. En la Argentina hay un gran problema (creo que en varios lugares del mundo): los políticos. Los políticos provocan, con las decisiones que toman o con los cajoneos que hacen, con las alianzas que hacen o los partidos que rompen. De verdad, siento y creo que ya lo expresé alguna vez, que a los políticos únicamente les importan sus propios beneficios, y la gente… que se muera. Así nomás, que se muera.
Seguro que el pibe de 16 años que mató a Agustín de 3 años también es víctima y ahí radica el problema. ¿Por qué un pibe de 16 o de 14 o de 13 o de 21 anda con un arma en la calle pensando en robar, matar y destruir (cualquier comparación con la obra del diablo no es pura coincidencia) cuando debería estar cuidado en su casa por su familia? ¿O anda de transa en transa para conseguir falopa? ¿O le pega a su novia? ¿O qué sé yo cuantas otras cosas? Los políticos son parte del problema. Es inconcebible pensar que si los políticos no están entongados con los delincuentes podrían pasar estas cosas; entonces por pensamiento lógico los políticos son delincuentes, entonces nos dirigen delincuentes. Estamos perdidos.
Lo único que nos va a salvar como país, es la Educación, no hay otra. La Educación va a hacer que seamos un país donde la gente piense por sí misma; que no repita lo que digan los medios, que investigue, que se interese por las cosas importantes y deje lo superfluo sólo para una rato del día para distenderse y reírse. La Educación hace mejor a un país. Pero un país mejor, con un Educación mejor, se logra con una escuela mejor, con una inversión real en las personas y no en lo periférico. Primero en las personas, después en lo secundario (sí, conectar-igualdad es secundario si no tenés docentes reconocidos, respetados, valorados, bien pagados).
Hay que reconocer, respetar, valorar a los docentes que se rompen el lomo todos los días, que no faltan por cualquier cosa, que no se aprovechan del sistema para zafar de ir a laburar todo el tiempo. Hay que pensar en una Educación a largo plazo sin descuidar el ahora, pero si no se piensa a largo plazo es en vano, no se va a lograr nada. La Salud es muy importante, la Seguridad, la Economía, también, pero todos los médicos, los policías y los economistas, antes de ser lo que son en su profesión fueron estudiantes, fueron formados por maestros y profesores.
La Educación va a sacar a los pibes de la calle, va a formar ciudadanos de bien. Cuando las escuelas dejen de hacer solamente asistencialismo y comedores, y comiencen a cumplir la función fundamental y fundacional de una escuela, que es enseñar, vamos a tener posibilidades reales de que las cosas empiecen a cambiar de a poco. Ahora la gente pide pena de muerte para los pibes que mataron a Agustín; están hartos, le quemaron la casa. Y los políticos, ¿qué piensan? ¿Que las personas que sufren a diario reaccionen civilizadamente? No, actuamos como animales y los políticos nos tratan como animales. Nos dan un plan, pero mientras tanto tenemos el plan no nos enseñan a trabajar porque no quieren que tengamos trabajos dignos, sino que tengamos empleos de miseria para que siempre “comamos” de la mano de ellos.
La única forma de salir de este pozo de inmoralidad, desprecio por la vida, miseria, falta de trabajo, violencia, y tantas otras cosas que nos agobian es con Educación, no hay otra.
Espero que algún político lea este artículo y si tiene algo de patriota y compasión con los que sufren, de verdad, trabaje por el pueblo que lo votó, siempre pensando en el bien común y no en el suyo propio. Gobernantes, legisladores, jueces, piensen en un plan a futuro, pónganse de acuerdo en los puntos fundamentales y trabajen todos para un mismo lado, sabiendo que el fruto del trabajo no lo van a ver en este gobierno. Dejen de ser generadores del problema y sean parte de la solución.
13 Dichoso el que halla sabiduría, el que adquiere inteligencia.
14 Porque ella es de más provecho que la plata y rinde más ganancias que el oro.
15 Es más valiosa que las piedras preciosas: ¡ni lo más deseable se le puede comparar!
Proverbios 3:13-15, palabras del rey Salomón.
Educación, no hay otra, muchachos.

(*) Hernán Parafioriti es director del Colegio Sidney Sowell, de Lomas de Zamora, Buenos Aires.