Por Claudia Herrera (*)

Lo primero que se me vino a la mente cuando vi este cortometraje es el ciclo de vida de una mariposa. Nuestra vida es muy similar a ella. La mariposa nace como oruga y luego de un largo proceso de espera, sale de su capullo al mundo para exhibir su increíble perfección.

 

Will (Nick Vujicic) tuvo que pasar por algo parecido, al principio él era una simple…

…“oruga”, se sentía muy miserable y abandonado totalmente por Dios. No veía sentido alguno a su vida, se sentía “inútil” y se consideraba nada más una atracción de circo. El estaba en un ambiente en donde el rechazo y la crítica reinaban. Will al igual que sus otros compañeros del “Circo de Rarezas” eran discriminados y burlados. No recibían amor de nadie, sus rostros demostraban dolor, enojo y soledad. Pero la verdad es que ¡Will era magnifico! Perfecta creación de Dios.

 

Cuando Will logra unirse al “Circo de las Mariposas”, su viaje de transformación inicia. Se enfrenta a nuevos obstáculos y retos que lo llevarán a enfrentarse con la realidad. “Pero si tan sólo pudiera ver la belleza que puede surgir de las cenizas…”, fueron las palabras de Méndez, el dueño del circo. Él le hizo ver que en cada una de nuestras diferencias podemos encontrar una gran virtud. Sus desafíos lo llevaron a encontrarse consigo mismo y le hicieron ver que el concepto que tenía de él mismo y de la sociedad, era totalmente erróneo. Will tomó valor y empezó a luchar contra sus miedos porque “mientras mayor es la lucha, más glorioso es el triunfo.”

 

Will entendió que aunque a su cuerpo le faltaban miembros, no significaba que era un “inútil” sino más bien era muy afortunado, ya que tenía el don y la capacidad de sobrepasar cualquier obstáculo. Su misión era dar esperanza a todos los que estaban en la misma situación de “oruga” y hacerles ver que tarde o temprano ellos también podrían convertirse en una hermosa mariposa.

 

¿Cuántos de nosotros nos podemos identificar con la vida de Will? Con mi propio testimonio te podría decir con firmeza que yo sí me identifico. Al igual que Will, también nací con una discapacidad y me llegué a sentir como si fuese una “oruga”.  Yo también por un tiempo de mi vida me sentía inútil y no entendía la razón por la cual Dios permitió que yo naciera así. Me sentía totalmente rechazada por la gente y sentía que no encajaba en esta sociedad. Sí, yo nací con brazos y piernas pero ¿para qué te sirven tenerlos cuando no lo puedes usar a tu 100% para ser independiente? Esos eran mis pensamientos en aquel momento, lo triste de todo esto es que cuando uno tiene un sentir negativo de sí mismo, todo a tu alrededor se convierte en negativo, ya no le vemos importancia a la vida ni mucho menos al quererse superar porque no creemos que somos capaces de hacerlo y si lo intentamos tenemos el temor de fracasar y que la gente se burle aun más de nosotros.

 

Así me sentía yo y por mucho tiempo pasé encerrada en mi propia soledad, acompañada de mi mejor amigo “el miedo”.  Pero así como a Will, llegó mi tiempo de “transformación.” Dios nunca se había olvidado de mí, más bien El me estaba esperando a que yo diera el primer paso. Dios siempre creyó en mi capacidad y sabía que yo era capaz de lograr todo lo que me propusiera. Sólo faltaba que yo creyera en mí. Cuando entendí eso, supe que yo era un milagro de Dios.

 

No importaba si tenía limitantes físicos, eso no era obstáculo, mi obstáculo era la barrera que me limitaba a creer lo que yo podría lograr a llegar a hacer. Desde entonces creo que soy capaz, aunque el miedo y la duda se quieran acercar a mí y logre ver un enorme obstáculo, siempre me pongo a recordar que El Señor cree en mí y no hay nada imposible para El.

 

Al igual Dios cree en ti, tú eres especial y puedes lograr todo lo que te propongas. No eres ningún(a) inútil porque Dios te creó con toda la capacidad para llegar a lograrlo. No tengas miedo a enfrentar los retos u obstáculos, ellos están simplemente para fortalecerte y retarte a que lo hagas, no están para limitarte ni bloquear tu camino.

 

Lo único que podría hacerte desistir está en tu mente, porque ahí mora el miedo. Así que hoy es tu día de “transformación”, hoy es el día en que te convertirás de “oruga” a una increíble mariposa.

 

“Mientras mayor es la lucha, más glorioso es el triunfo” porque “Jehová cumplirá su propósito en mí”. (Salmos 138.8)

 

(*) Claudia Herrera es Directora de AltoImpulso.Com, sitio dedicado a la difusión de temas relacionados con la discapacidad.