Por Luciana Mazzaferri

Muchas veces hemos ido al médico por distintos motivos y nos han recomendando hacer algún deporte para mejorar nuestra salud. Pero ¿el deporte, es salud?
Cuando se le pregunta a un deportista de alto rendimiento si el deporte es salud pueden decir que no. Muchos de ellos, ya sean nadadores, tenistas, maratonistas, gimnastas, entre otros, han sufrido diferentes tipos de lesiones producto de la alta competencia.
Por otro lado hay muchos chicos que se están iniciando en el fútbol infantil con el sueño de ser un gran futbolista como Messi, Cristiano Ronaldo, y poder tener un ingreso económico a través de ese medio. Pero ¿qué pasa cuando ya el chico no disfruta de jugar con la pelota y comienza a observarse que durante el partido tiene las órdenes del director técnico, más las órdenes de su padre o familiar que lo va a mirar, más las órdenes de otros padres y rivales que quieren opinar durante el partido? Y a todo eso se suma algún representante que comienza a observar al chico y ve un gran negocio para hacer con él. Finalmente lo que comenzó siendo una diversión o recreación termina siendo una presión para el niño.
Pero queríamos comentarte que hay buenas noticias. El deporte, sí es salud. Lo importante es que puedas encontrar un deporte que disfrutes, que te ayude a desconectarte de todas tus actividades, que sirva para que puedas hacer nuevos amigos. Lo mismo para los chicos. El fútbol infantil es fútbol formativo, sirve para que el chico pueda sociabilizar, aprender y también descubrir si él sueña con ser un jugador de fútbol y no jugar para cumplir el sueño a su padre, que tal vez nunca llegó a ser un jugador profesional.
Debemos saber cuáles son nuestras motivaciones a la hora de practicar un deporte y si queremos realizarlo para competir o solo por recreación. Hoy en día el running se está poniendo de moda, es un deporte que ayuda a bajar de peso, a sociabilizar, y a superar límites mentales. Muchos atletas de elite corren para competir, pero muchos runners cuando llegan a la meta superan esos límites mentales de creer que no se iba a poder completar los kilómetros de la carrera.
Se puede practicar deporte para competir con otros o para competir con uno mismo como método de superación. Nunca hagas algo por obligación, tampoco obligues a un niño a hacer lo que él no quiere. Lo bueno es que el deporte que hagamos y la motivación con la que lo hagamos sea para nuestro bienestar físico y mental.