La mañana del 25 de marzo de 2017 será difícilmente olvidable para el puñado de cristianos que se reunió en el centro mismo de la mítica Plaza de Mayo, en Buenos Aires, para orar por la Argentina.
En una convocatoria sin precedentes, por lo espontáneo, por lo simple y por no surgir de ninguna institución religiosa, el espacio que habitualmente se convierte en epicentro de marchas de protesta en nuestro país, se convirtió en un verdadero templo al albergar a parte de la iglesia cristiana que se reunió a orar por la Nación, por su pueblo y sus gobernantes. Más de media hora de oración pura y un par de coros de exaltación a Dios fueron el improvisado programa que se estableció sobre la marcha en la Plaza, ante la presencia de decenas de curiosos que pasaban y se detenían para ver de qué se trataba.
Pero lo más notable de esta jornada espiritual fue el eco que tuvo la convocatoria en otras ciudades del interior de la Argentina. Diez plazas públicas y lugares emblemáticos de nuestro país recibieron, también, a cristianos que se sintieron identificados con esta iniciativa de juntarse a orar sin prestar atención a denominaciones, y sin buscar protagonismo de ninguna índole.
Las provincias de La Pampa, Buenos Aires, Córdoba, Salta, Jujuy, Chaco y Tucumán, también se unieron a la misma hora para clamar por la Nación. En Salta, a pesar de la lluvia, hubo una notable convocatoria frente al Cabildo de la ciudad capital. San Miguel de Tucumán, Sáenz Peña, en la provincia del Chaco, General Pico y Santa Rosa, en La Pampa, la ciudad cordobesa de Tanti, la capital jujeña y la ciudad bonaerense de Moreno también hicieron temblar con sus oraciones. Y, tal vez, la nota más colorida la dieron los 18 pastores que salieron a las afueras de Salta, a 4000 metros de altura, a orar en una montaña al límite con Bolivia.
“Creemos que la única arma que debemos esgrimir los cristianos para que nuestro país cambie, es la oración”, comentó uno de los concurrentes a la Plaza. “No podemos seguir desperdiciando tiempo peleando entre nosotros en las redes sociales, cuando vemos que el país se derrumba moralmente. Si como iglesia continuamos en una postura belicosa, entiendo que daremos cuentas a Dios por no ejercer el rol que nos encomendó como tal”, agregó.
“Yo oro por mi País” es el grupo de facebook en el que este grupo de cristianos abordaron esta idea, que tendrá su continuidad en lo cotidiano, con los tres horarios pautados diariamente para orar en sus casas, y en breve se establecerá fecha para una nueva jornada de oración en las plazas públicas de todo el país, tanto las que hoy fueron escenario para esta movida espiritual como aquellas que se irán agregando en lo sucesivo.
Para más información, www.facebook.com/groups/YooropormiPais