Por Gustavo Romero
Llegó el tiempo en que tenemos que ser cristianos radicales. Si la Biblia dice algo, no debemos ser flexibles. ¿Es discriminación hablar sobre homosexualidad? Por supuesto que no. Si Dios ama al pecador pero aborrece al pecado, al aborrecerlo es mayor la muestra de que ama al pecador queriendo verle libre. Pero ese “querer verle libre” es lo que no se entiende, ya que muchos dicen que la homosexualidad es libertad de expresión, cuando es esclavitud.
Por hablar de esto vamos a ser criticados, sancionados, perseguidos. Pero es el precio de ser cristianos. ¡En el evangelio NO hay medias tintas! ¿O acaso olvidamos lo que hace Dios con los tibios? De nada van a servir las marchas y las manifestaciones (a las que no me opongo se realicen). Pero tenemos que saber que nada va a cambiar; el mundo está en manos del enemigo, quien se encarga de cegar las mentes haciendo creer que la discriminación siempre es negativa. Si hay “libertad de expresión”, si hay derecho a un “tetazo” en Plaza de Mayo, si hay derecho a consumir marihuana libremente, si hay derecho a matar a un nonato… ¿por qué no tengo derecho a pensar y educar a mis hijos de acuerdo a lo que para mí es la Palabra de Dios, donde dice que la homosexualidad es pecado? Ser un cristiano de a poco deja de ser algo agradable. Empezamos a sentir que más rápido de lo que creíamos están encendiendo la pira y que nos llevan lentamente al centro de la arena para lanzar los leones. Ser cristiano es ser como Cristo y él murió no solo por la humanidad (homosexuales incluidos) sino por sus convicciones. Ser cristiano es más que poner “amén” o “me gusta” en facebook. Ser cristiano es decir la verdad por dura que esta sea, y le disguste a quien le disgustare. Pienso en la cantidad de cristianos que para no provocar y no ser juzgados van a callarse; pero también pienso en aquellos que (y éstos son los valientes que Dios busca) van a llamar a las cosas por su nombre. El pecado es pecado. Oremos fervientemente por aquellos quienes estarán puestos en tela de juicio por sus convicciones. Porque en pos de la “igualdad” y la “no discriminación” van a intentar callarlo.