Hoy por la mañana me encontré con un video que le dio el sentido completo a algo que pienso desde hace mucho. Chris Mendez, Pastor de Hillsong Buenos Aires compartió algo que me llamó la atención, combinaba opiniones y milagros. Entendí el video, vi la revelación pero me faltaba contexto. Fui a Juan 9:1-37 y leí la historia completa y CHAN! me encontré con una situación muy red social del siglo XXI.

Situación: Jesús y los discípulos están por ahí caminando y ven a un ciego y los discípulos dicen “¿Señor por qué esta ciego esta persona: pecaron los padres o él?” (v.2) y Jesús dijo “no, esta situación es necesaria para hacer evidente la obra de Dios en su vida” (v.3). Interprentando a Jesús podemos entender esto: si, es ciego y lo encontramos aquí para que reciba un milagro, para que el Reino llegue a su vida: no importa el pecado, si fue de él o de los padres, yo vine para cambiarle la vida. Para mi, ahí los que escuchaban dijeron “eeeepa mira vos, esa no la veía venir, ¿será que es así?”.

Sucede. Jesús hace barro (!), se lo pone en los ojos y le dijo anda a lavarte y volvé. El ciego ya no es ciego, ahora ve y el milagro ha sido hecho… y acá todo se pone mejor!
El milagro cambia radicalmente su modo de vivir; el tipo esta alegre y todos alrededor lo notan: sus vecinos, sus padres, los fariseos, los discípulos, todos en la escena ven algo increíble: HAY UNA REALIDAD FRENTE A ELLOS, ANTES ERA CIEGO Y AHORA VE. Hechos concretos, datos duros, un hecho definitivo: ciego de nacimiento que ve por primera vez en su vida.

Frente a eso en el versículo 8 los vecinos dicen – “pero vos no eras el que mendigaba, el ciego que estaba mendigando por ahí?” – “Si, soy yo, lo que pasa es que Jesús me sanó” y al momento los que lo rodeaban dijeron “¿dónde está ese hombre?”: quedaron inspirados, aumentó la fe de ellos, querían acercarse a Jesús, querían ser transformados. Tu testimonio, lo que Dios hizo en tu vida sieeeeempre alentará la fe de quiénes te rodean.

En medio de la escena aparecen los que guardaban la ley, los fariseos y Judíos que andaban persiguiendo a Jesús para encontrarle en falta y empiezan a COMENTAR el milagro que tenían delante de ellos y no veían. Pensemos cómo se dió la situación -según relata la Biblia- pero como si sucediera a través de Facebook:

chat-fariseos-ciego-perfil-cristiano

Sumo aquí a los amigos del “EX ciego de nacimiento” que estaban on line: “wow que bueno”, “cuánto me alegra”, etc, etc. Pero ooooobvio que siempre están los hater, los odiosos, los que increíblemente desayunan todos los días con limón y tequila para opinar todo lo que ven por ahí.

Los fariseos opinaron, sacaron conjeturas, sacaron a relucir la ley y hasta mencionaron a Moisés como fuente de información, pero ante lo nuevo, ante lo real y palpable tenían los ojos tapados y no pudieron ver. Opinaron sobre los padres, opinaron sobre el sábado, la forma y hasta desconfiaron de que el hombre hubiera sido ciego alguna vez y lo insultaron. Tremenda historia con todos los matices.

Ahora, qué conclusiones podemos sacar:

1) Desde ese tiempo hay gente que quiere opinar con ganas y cuestionar lo que Dios hace. Si hay una reunión con título “sobrenatural” lo cuestionan, si hay pantallas, luces y música tecno lo cuestionan, si se comparte de Jesús con arte, baile, pintura o tecnología lo cuestionan. Esa gente SIEEEEMPRE existirá, por eso debemos aprender a superar su opinión y concentrarnos en lo que Dios nos mandó a hacer.

2) Aprende del humor. El ciego les dijo “¿por qué preguntan tando, acaso uds también quieren ser sus discípulos?”. Esa frase me hizo reír mucho. Expone de forma clara y creativa tu verdad. No entres en el juego del menosprecio. La descalificación no conduce a nada, repito, a NADA.

3) Si estás del lado de los opinólogos cumpulsivos deja ese sector y unite a los que celebramos lo que Jesús hace en la vida de taaaaantas personas en todo el mundo. Te aseguro que vas a empezar a hacer algo trascendente con tu vida.

3) No te dejes convencer. Chris Mendez decía: “Las opiniones no pueden limitar tu llamado, las opiniones que recibís no pueden poner un freno a lo que Dios te mandó a hacer”. Determina poner tu vida en servicios a Dios y todo te irá bien. Las opiniones no cambiaron tu vida, las opiniones no te sanaron, las opiniones no te dan el gozo, las opiniones no fueron a la Cruz por tu vida. JESÚS sí lo hizo y lo que Él hizo en tu vida es más fuerte y trascendente que la opinión de los que no hacen nada.

Vamos a construir redes sociales y personales con acciones amables, sinceras y fundamentadas en amor. Ante algo que no entiendas o no sabes el contexto: NO DES TU OPINIÓN NEGATIVA, NO TE CONVIERTAS EN UN HATER CRISTIANO.

Esteban Lanzani

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