La frase que dejó la Dra. Jael Ojuel al final de su exposición en las audiencias previas que se están realizando en el recinto de Diputados por el proyecto de ley de despenalización del aborto, quedó retumbando, no sólo ahí, sino en los medios y las redes sociales.
La profesional de la salud, quien además profesa la fe cristiana, dialogó con Perfil Cristiano, dio sus definiciones acerca de este proyecto de ley e hizo referencia al presente de la iglesia frente a este debate.

Entablar diálogo con la Dra. Jael Ojuel debe ser una de las cosas más fáciles que puede tener un periodista. Jael es una invitación permanente al diálogo sereno y su ronco pero apacible timbre obliga a uno a quedarse en silencio para escuchar sus palabras. Y el primer cuestionamiento no fue fácil, ya que apunta a hacer una mirada introspectiva como iglesia.
“¿Cómo veo la iglesia parada en este tema tan importante? Sinceramente siento que hay un gran grupo de hijos De Dios que entienden lo que significa que Él nos esté llamando a manifestarnos no solo como hijos suyos sino como defensores de la vida, y es una alegría para mí ser parte de ese grupo de cristianos que tienen ese sentir”, afirma.

La especialidad médica de Jael es la obstetricia, lo cual, uno imagina, debe traer aparejado sensaciones encontradas ante el hecho de estar frente a este tipo de debates. La doctora se sincera y dice que “el hecho que se tenga que debatir la despenalización es muy fuerte para mí. Como obstetra amo la vida, amo ver a los niños nacer, ver las familias disfrutar ese momento y vivirlos junto a ellos me llena de gratitud y de felicidad. Pero el progreso no se trata de instaurar el aborto porque otras naciones lo tienen despenalizado; ser progresista significa defender la vida y nada más que eso”, reafirmando los dichos de Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de La Paz

La experiencia de ser una de las voces que se levantaron en contra de la posibilidad de que el aborto sea despenalizado, seguramente, es algo que Jael llevará en su interior como una de las más trascendentales de su vida. “Fue impactante entrar a la cámara de diputados y estar ahí, entre nervios y miradas atacantes por defender un derecho constitucional y fundamental como lo es la vida. Pero mi discurso era para los diputados, que ellos puedan entender que cuando se ama la vida siempre habrá un camino para defenderla que nunca es la muerte como opción”, destaca con la frase que le hizo cobrar notoriedad en los medios.

La charla continúa con la doc, aún con su guardapolvos blanco y un pañuelo celeste atado a su cuelo, y la pregunta difícil de la entrevista tiene que llegar en algún momento. ¿Qué pasaría si el proyecto se convierte en ley? Jael respira, como quien va a sumergirse por largos segundos, pero esa inmersión le lleva a una respuesta que no quisiera tener que dar. Pero ella le hace frente, como cada vez que recibe a un bebé desde las entrañas de su madre, y contesta que “si se llega a despenalizar el aborto tendremos una ardua tarea para poder llevar a las mujeres a conocer a Jesús y el valor que El le dio a la vida. Solo la presencia de Dios podrá convencer del error que pueden cometer quitándole la vida a aquellos que no tienen voz pero si vida”, afirma. Y agrega que “no obstante, si la ley no se aprobara, necesitamos levantarnos aún más como iglesia a mostrar el amor de Dios por su creación y continuar con la premisa de redoblar los esfuerzos de concientización que realizan fundaciones e iglesias a través de la educación, la información y la ayuda social”.