Por Gustavo Romero (*)

Hoy es sábado. Está nublado. Llueve. Frío. Para mí es uno de los días más lindos. ¡Me encantan los días así! Sin embargo, hay personas que se bajonean. Ni hablar de mañana, domingo. A partir de las 15 horas comienza para muchos la “depresión del domingo a la tarde”. SI te pasa eso te doy algunos consejos prácticos:

-Identificar si esto nos afecta: Es muy importante saber si somos de este tipo de persona permeable a la depresión dominical. Pensar en domingos anteriores nos ayudará.

-Planificar: El día anterior planifiquemos alguna actividad para el domingo. No esperemos el mismo domingo a la mañana para ver que podemos llegar a hacer. Hacer algo que nos guste, que nos saque de casa y nos distraiga hará que nuestra mente se llene de expectativas.

– Rodearnos de gente: Estar con gente nos ayuda a compartir, a disentir, a distraernos y hacer que la soledad desaparezca. Sería interesante rodearse de gente amiga o que uno conozca pero, de no ser posible, estar en lugares concurridos.

(*) Gustavo Romero es Consultor Psicológico