Por Maxi Domínguez

 

Tengo mucha familia docente y tengo varios hijos (4). A mi entender, la responsabilidad de estos paros es de los gobiernos y los sindicatos. Y los docentes son rehenes de ambas corporaciones o entidades.

Si no hay paros, los sindicalistas (un porcentaje mayoritario) no trabajan, no negocian, no son vistos “luchando”. El resultado de la “Industria del Paro” es sindicalistas millonarios y trabajadores con días descontados, disgustos y rechazos, pero no más ricos.

Si no hay paros, los gobiernos no pueden negociar y torcer acuerdos y beneficios con los sindicalistas y no pueden acordar apoyos de éstos para marchas o leyes. Esas dos partes son responsables y fomentadores de paros.

Los docentes, siguen repudiados por la sociedad, trabajando horas extras en su casa, pagando tizas, materiales, papel higiénico, elementos de limpieza de sus bolsillos, etc.

Sin mencionar la responsabilidad de contener a cientos de chicos con familias destrozadas o que a sus padres no les interesa qué es de sus vidas. Insultos, golpes, amenazas…

Los chicos, SUS (nuestros) hijos, muchas veces van a aprender en aulas con calor sofocante, o con ventanas rotas en invierno. A veces no tienen suplente, porque las docentes trabajan y no se les paga hasta 4 meses después.

La sociedad protesta porque les molesta la problemática de no tener dónde dejar a sus hijos en los paros, pero no les interesa los docentes en lo más mínimo.

Además, parece un buen canal donde descargar otras frustraciones, tratando así a los docentes.

Como en todos los oficios y profesiones, hay buenos, abusadores y basuras. Pero veo desde hace años, 3 docentes primarias y una jardinera haciendo y pagando cosas que ninguno haría o pagaría por su lugar de trabajo.

¿Vos llevás tu calculadora para hacer contabilidad en tu empresa? ¿Las hojas para la impresora? ¿Lapiceras o resaltadores? ¿Corresponde que lo hagas?

¿En tu oficina o negocio viene a insultarte o despreciarte el padre de tus empleados o compañeros?

La lucha del pueblo contra el pueblo, es la ruina del pueblo. Busquen un sindicalista o un político pobre. Se ríen de vos y de mí. Pensalo antes de insultar o criticar a otro trabajador.

“No juzguen a los demás, y no serán juzgados. Pues serán tratados de la misma forma en que traten a los demás. El criterio que usen para juzgar a otros es el criterio con el que se les juzgará a ustedes.

¿Y por qué te preocupas por la astilla en el ojo de tu amigo, cuando tú tienes un tronco en el tuyo? ¿Cómo puedes pensar en decirle a tu amigo: ‘Déjame ayudarte a sacar la astilla de tu ojo’, cuando tú no puedes ver más allá del tronco que está en tu propio ojo? ¡Hipócrita! Primero quita el tronco de tu ojo; después verás lo suficientemente bien para ocuparte de la astilla en el ojo de tu amigo”. Mateo 7:1-5