Mónica Maldonado es una docente de la zona sur del conurbano bonaerense que tiene una amplia trayectoria en jardines de infantes. Y como su trabajo es fruto de la vocación de servicio que tiene, no se conformó con la labor docente y decidió amadrinar un proyecto denominado Aula Satélite.
En esta nota nos cuenta en qué consiste la tarea de las aulas satélites y qué necesidades básicas tiene la que ella misma está amadrinando.

“Un aula satélite es una escuelita –así le decimos cariñosamente- que depende de la escuela grande del pueblo, pero que se construye en lugares remotos para que los chicos puedan ir sin tener la necesidad de caminar largas distancias, que a veces son de hasta 10 kilómetros, atravesando parajes un tanto peligrosos”, cuenta Mónica.
El Aula Satélite 359 El Guayca, en la provincia de Misiones, es la que Mónica adoptó para darle vuelo y crear conciencia en el resto de la población de que existen lugares inhóspitos que necesitan de la colaboración de quienes pueden otorgar ayuda. “Actualmente son 35 los alumnos que concurren al Aula 359, que está a cargo de los maestros Sol y Darío”, agrega.
La colonia El Guaycá se encuentra a 10 kilómetros del pueblo de Fracran. Allí viven 18 familias muy trabajadoras, pero de bajos recursos económicos, que se dedican al cultivo y cosecha de tabaco y trabajan en sus chacras. “Es una colonia con muchas necesidades”, dice Mónica, y recalca que “de a poco y con la ayuda de la gente, se van consiguiendo logros importantes, como por ejemplo, haber conseguido luz eléctrica luego de 14 años de gestión en conjunto con los maestros. Aun falta que la colonia tenga agua potable, ya que la misma se busca en arroyos o vertientes naturales. Solo la escuela cuenta con agua potable”.
En relación a las necesidades básicas del Aula Satélite, uno de los mayores problemas con que cuenta es la tardanza de la copa de leche, que además es insuficiente como para darles almuerzo y merienda a todos los alumnos y sus hermanitos, quienes muchas veces también almuerzan allí. “Muchos de ellos, para asistir a clases, caminan 4 horas por día atravesando el monte misionero y senderos difíciles de transitar. Son distancias largas para caminar con la panza vacía”, enfatiza Mónica.
La loable tarea que realizan los maestros rurales aun necesita de la colaboración de la gente, puesto que todavía hay mucho por hacer y hay cuestiones que van a paso muy lento. “Necesitamos alimentos para que el comedor siga funcionando correctamente y podamos suplir la necesidad alimenticia de los chicos en tiempo y forma. Cada año organizamos campañas para solucionar diferentes problemáticas, como la falta de alimentos, útiles escolares, materiales didácticos, botas para lluvia, ya que en los días lluviosos hay tramos del camino que se empantanan y también juguetes para obsequiar en Día del Niño o Navidad”.
Para quienes deseen conocer más acerca del Aula Satélite 359 El Guaycá, de la provincia de Misiones, y acercar donaciones, pueden entrar a la fanpage con ese nombre.