Jeremías Pollola es kinesiólogo del Seleccionado Femenino Sub-21 de hockey sobre césped. Fue parte del equipo que viajó a Cochabamba a disputar los Juegos Suramericanos y allí Las Leonas obtuvieron la medalla de oro luego de vencer en la final a Uruguay 8-0
Pollola se desempeñó cinco años como kinesiólogo en el Club Lomas, en hockey. Luego de quedar sin trabajo por recortes económicos por parte del club, Dios tenía un plan mayor y hoy es parte del Seleccionado Argentino Sub-21 y estará presente en los Juegos Olímpicos de la Juventud que se llevarán a cabo del 6 al 18 de octubre en Buenos Aires.
Jeremías nos compartió su experiencia en un evento deportivo internacional y también esta gran oportunidad de ser de testimonio en el ambiente deportivo.

-¿Cómo viviste la experiencia de participar de los Juegos Odesur?
-Este fue mi primer viaje con la Selección de hockey y era un torneo distinto a cualquier otro. Estabas en una Villa Olímpica, convivías con deportistas de otras disciplinas, con cuerpos técnicos de otras disciplinas, y eso te enriquece mucho porque podés compartir experiencias laborales con otros profesionales. Además te da la posibilidad de conocer deportistas de tu propio país y de otros países, compartís la vida diaria, el desayuno, la cena, te los cruzás y charlás o los saludás. La experiencia fue única.

-¿Qué significó para vos ser parte del equipo que ganó el oro en hockey?
-Como deportista, que en su momento fui, siempre te lo imaginás, por lo menos yo apunté a llegar a lo más alto. Me imaginaba cantando el himno en una cancha representando al país. Eso fue quizás lo que me quedó grabado de algo que soñé y alcancé, que era representar a nuestro país en un torneo como los Juegos Odesur. Por otro lado el poder ser parte de un equipo de hockey tan importante es único.

-¿Hace cuánto integrás el equipo de hockey femenino?
-Fui solo para este viaje con este grupo. Después trabajo con el equipo sub- 21 de chicos más jóvenes que van a participar de los Juegos Olímpicos de la Juventud. A partir de este viaje ya me avisaron que quedé y es uno de los primeros pasos que estoy dando en el alto rendimiento.

-¿Cómo creés que se puede relacionar el deporte con Dios?
-La verdad que está todo tan contaminado, hay tan poca integridad de los chicos que hacen deporte. Por un lado, como cristiano, uno dice “a Dios lo llevo a todos lados, voy a mostrar a Dios”, y ves esta realidad de estos chicos que en ningún momento buscan reflejar a Dios. Fue difícil poder hablar de Dios, quizá pude hacerlo desde otro aspecto, compartirles que tengo una familia, una esposa, un hijo, hablarles de la fidelidad. No participé de determinadas charlas o de compartir pensamientos que el cuerpo técnico conversaba. Al mismo tiempo compartíamos con la Selección de los varones y uno trata de dar testimonio constantemente.

Por Luciana Mazzaferri