Por María José Amiunes

Este concepto marca una clara diferencia entre Dieta vs. Alimentación Saludable. En este artículo, la Lic. María José Amiunes nos presenta algunos principios fundamentales para tener una vida sana y sin necesidad de privaciones, dándole un toque espiritual que llevará a tener armonía entre cuerpo y espíritu.

La dieta es una regulación y restricción de alimentos y sus cantidades con un fin especifico.
Tiene como características principales la prohibición, se basa en decir que NO a un montón de alimentos, en permitidos, tiene un principio y un final y no se sostiene en el tiempo.
En cambio, la alimentación saludable es aquella que aporta todos los nutrientes esenciales y la energía que cada persona necesita para mantenerse sana. No prohíbe, enseña a comer, crea hábitos, no tiene final, porque es un modo o forma de vivir, de manera consciente de qué es lo que le doy a mi cuerpo y por qué. Es sostenible en el tiempo, permanece.
Por este motivo, creo que “No vives de ensalada” es una manera práctica de definir alimentación saludable. Se come de todo, variado, equilibrado, entendiendo y sabiendo controlar porciones.
Y en base a este “no vives de ensalada”, sacamos nuestro primer tip para cuidarnos.

Equilibrio y armonía
“Todo está permitido, pero no todo es provechoso. Todo está permitido, pero no todo es constructivo” (La Biblia).
Esto también es la base la alimentación saludable. Saber encontrar el equilibrio en lo que comemos. Necesitamos entender que podemos comer de todo, no hay alimentos prohibidos, sí cantidades excesivas.
Todo me está permitido, pero en su justa medida, sino claramente me hará mal.
Y creo que a raíz de esta falta de equilibrio, aumentó en el mundo el porcentaje de personas con sobrepeso, obesidad y diabetes. Argentina es el país con mayor obesidad de toda Latinoamérica.
En 2015, el diario Clarín sacó un artículo hablando sobre la alimentación de los argentinos, y nombro su artículo como: Mesa al revés.
-El consumo de carne vacuna es 105 % mayor al recomendado.
-Tenemos el consumo de pan más alto.
-Superamos la dosis de azúcar diaria. Argentina lidera el consumo mundial de gaseosas.
-60% menos de la recomendación de frutas y verduras.
-Y un 67% menos en legumbres, cereales integrales y harinas de buena calidad.
Con esto no estoy diciendo que no comamos nada, sino que lo que llevó a la OMS a bajar los niveles diarios y a poner límites para cada grupo de alimentos fue la falta de equilibrio, la falta de consciencia y control en lo que uno se lleva a la boca.
Tener equilibrio en lo que comemos, comprendiendo que enfermedades cardiovasculares, si bien son multicausales (stress, la edad, la genética, etc.), tienen a la alimentación como un factor muy influyente y puede avanzar, detener o prevenir una enfermedad.

Orden, planificación y tiempo
“Pero todo debe hacerse de una manera apropiada y con orden” (La Biblia).
Para llevar una vida saludable y funcional para Dios debemos primero decidirnos nosotros a que sea así, y en segundo lugar, traer orden.
Por ejemplo, hacer 4 comidas principales (desayuno, almuerzo, merienda y cena) agregándole 2 colaciones o más (depende cada requerimiento).
Si me cuesta desayunar, acostarme más temprano, y levantarme al menos 30 minutos antes. Dejar las tazas preparadas, el agua caliente en un termo, todo medianamente listo para que desayunar sea más práctico.
Si te toca el almuerzo en la oficina, hacé de más a la noche y guardate en un tupper, así ahorrás dinero y evitás comer sándwich o fiambres.
Si llegás muy tarde a la noche de la facultad, cociná un día a la semana y frezzá para varios días.
Armá tu plato saludable. ¡Que no te falte nada!
Priorizá actividades en el tiempo libre. Hacé ejercicio al menos 30 minutos todos los días. O aprovechá para ir a más lados caminando o en bici. Buscá la manera de sumar pasos en el día.
Proponete metas cortas. Si tomás poca agua, comenzá por 500 ml por día, y cada semana andá agregando un poco más.
Si tomás las infusiones con mucha azúcar, bajá la cantidad de a poco, o reemplazá por edulcorantes. O aprendé de a poco a sentirle el sabor natural de los alimentos.

El descanso
Ese es otro punto clave para la buena salud. Hay estudios científicos que revelan que quienes duermen menos de 6 horas diarias tienen mayor probabilidad de sobrepeso, diabetes y riesgo cardiovascular.
Es necesario que ordenemos nuestro cuerpo, y que le demos el descanso indicado. Proponete ser un lugar de descanso para Dios.
El orden es un principio espiritual necesario y fundamental en todas las áreas de nuestra vida, espiritual y físicas.