(Prensa ACIERA).- Con un auditorio colmado en las instalaciones de la Iglesia de la Puerta Abierta se llevó adelante el pasado sábado 7 de mayo la primera cumbre sobre “Niñez, Adolescencia y Familia”. Allí se reunieron pastores, educadores, líderes y padres para nutrirse de herramientas para evangelizar a los niños. A lo largo del encuentro se hizo hincapié a través de las plenarias y los talleres en la necesidad imperiosa de movilizarse por los pequeños.

La cumbre mostró a través de los distintos actores lo que está ocurriendo hoy: hay destrucción de las familias, valores alterados, violencia familiar, educación humanista, atea y esotérica, pedofilia, contaminación emocional, psicológica y moral en la TV, internet, literatura, música, bullying, drogadicción, etc.

Promediando las 9 de la mañana, el presidente de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina, pastor Rubén Proietti, abrió la jornada dando la bienvenida a los presentes. “En esta mañana agradecemos muy especialmente a los profesores, maestros y pastores que nos darán más herramientas para la lucha”.

Asimismo el líder de ACIERA, destacó la visita de los pastores de niños Ariel y Carol Espinaza, líderes de UMICH (Unidad de Ministerios Infantiles de Chile), quienes cruzaron la Cordillera de Los Andes para acercarse a esta conferencia. Dicho ministerio con seis años de vida, reúne a los diferentes actores en el trabajo con niños, y va logrando en el país, que la obra entre la niñez tenga mayor fuerza como consecuencia de apuntar juntos a la visión que cada uno desarrolla en su ministerio.

También el pastor Proietti hizo foco en la actualidad crítica de la niñez al señalar los datos publicados el viernes 6 por los diarios Clarin y La Nación, donde se dio a conocer el informe de UNICEF en que dice que Argentina posee 4 millones de niños pobres. “Debemos ser protagonistas y colaborar para cambiar este presente. Independientemente de la acción del Estado, debemos dar a conocer a Jesucristo. El es el único que tiene Poder para cambiar la realidad de la vida. Con El se pueden transformar y sanar las familias.”

En otra parte central de su discurso señaló “en Argentina estamos promoviendo y llevando adelante una campaña anual nacional de oración donde todas las provincias son protagonistas y están intercediendo por distintos motivos locales y otros que nos afectan a todos como Nación, como por ejemplo la oración por nuestros amados niños; la semana pasada fue la provincia de La Rioja la que intercedió, ahora Corrientes y la próxima semana será Entre Ríos la que tome la posta.”

Asimismo destacó que las iglesias que integran ACIERA están promoviendo el Día Mundial del Evangelismo que se celebrará el próximo 28 de mayo.

Varias fueron las ciudades representadas en el cónclave: llegaron desde Mar Del Plata, Concepción del Uruguay de Entre Ríos, Santiago de Chile, Bahía Blanca, General Rodríguez, Rafael Castillo, Bernal, Máximo Paz, Derqui, Churruca, Florencio Varela, Berazategui, Ramos Mejía, Plátanos, Lomas del Mirador, La Plata, José C. Paz, Capitán Sarmiento, Pontevedra, Bella Vista, Ituzaingó, Zárate, Villa Luzuriaga, entre otras y naturalmente de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sede del encuentro.

Las primeras dos plenarias y los 9 talleres concentraron la atención durante la mañana. La primera estuvo a cargo del Licenciado Julio Bautista, de Confraternidad Argentina del Deporte quien habló sobre “Paradigma de una niñez integral”, poniendo énfasis en que todos los aspectos de la vida son integrados.

Luego fue el turno del coordinador de ACIERA Niñez, profesor Oscar Bruno, quien disertó sobre una visión profética sobre adolescencia y familia. Alertó sobre que nuestros niños están siendo “violados” muchas veces en los hogares donde son desatendidos, ignorados; en el daño que están produciendo el humanismo y el ocultismo, este último en programas escolares a través de diferentes prácticas, que se muestran seductoras pero que los van alejando de los valores bíblicos; a través de la TV, de las redes sociales, etc.

Tras las dos primeras disertaciones, los asistentes a la cumbre tuvieron la posibilidad de concurrir a un taller de los nueve que se dieron simultáneamente. Pudieron elegir entre: Centros de contención y restauración dictado por Ligia Wurfel; Ministerios a través del deporte, con Marcos Oszurko y Julio Bautista; Ministerios para la formación de pastores por Jorge Vecchiarelli, presidente de F.O.E.N; Ministerios de oración por la niñez, con Adriana de Jure; Restauración Sexual por Haydeé Brusco, directora de MIES y el Dr. Fabián Busto; Ministerio por medio del arte, con Pablo Larrañaga; Pedofilia, con el profesor Walter Luna de JUCUM; Nuevo Código Civil, con el Dr. Heriberto Bueno, profesor en la Universidad de Morón y Prevención de Adicciones en el niño por el pastor Omar Díaz, del Programa Vida.

Luego fue tiempo de almuerzo y visita a los stands, donde estuvieron presentes: Publicaciones Alianza, JUCUM, FORTALECER, Editorial Logos, Adulam, Pensar en pequeño, Flores Ciani, Fuente de Vida, Red Viva, Karina musical, Ministerio para cada generación, CILYN y Enlace.

Por la tarde, completaron las plenarias el Dr. Carlos Romano, ex juez de Familia, quien se refirió a la Red Internacional por los Derechos de la Niñez. Destacó la iniciativa de consolidar una red internacional de justicia niñez con capacitación diferente para abogados y su implementación casi como cual comandos para la paz social.

La Profesora Ana Somoza a continuación, tocó el tema de Violencia Intrafamiliar. Habló de los distintos tipos de violencia que sufren los pequeños, de los indicadores, y que la prevención es el mejor antídoto contra la violencia en la familia.

Cerraron la Cumbre los Doctores Gabriel Flores Ciani y Cecilia Otero hablando de la Neurociencia, su aporte a la niñez y a la familia. Brindaron una introducción sobre el concepto de neurociencia y que su principal propósito es entender cómo el cerebro produce una marcada individualidad de la acción humana; y del concepto de epigenética, cómo el ambiente familiar, eclesial, educacional, etc, pueden producir cambios en el ADN del niño y del adolescente. Destacando finalmente que la Palabra de Dios es un moderador epigenético por excelencia.

Fotos: Daniel Orfano