Sitio de Internet Europeo ayuda a acceder al aborto
21 marzo, 2010 de Rocio Scheytt · Dejar un comentario
En América Latina, cada vez son más las mujeres que deciden interrumpir voluntariamente el embarazo por medio de medicamentos y la intimidad de sus hogares. Este sitio funciona para eso, envia píldoras por correo postal a mujeres de países donde el aborto esta penalizado. A su vez, les brinda supervisión telemédica donde especialistas las apoyan, contienen y aconsejan por mail.
Cecilia Costa, quien esta a cargo del vínculo con las mujeres de habla hispana dijó: “Recibimos consultas de toda Latinoamérica, incluida Argentina, de mujeres que buscan un aborto seguro”.
El Consorcio Internacional por el Aborto con Medicamentos (ICMA, por su sigla en inglés), es una organización que desde 2002 se dedica a la promoción del acceso a esta práctica y que ha desarrollado un paquete informativo para mujeres, profesionales de la salud y decisores políticos traducido en siete lenguas al que se puede acceder en www.medicalabortion consortium.org. De esta misma fue participe Cecilia Costa. Y la peruana Susana Chávez, secretaria ejecutiva del Consorcio Latinoamericano contra el Aborto Inseguro (Clacai), una iniciativa que reúne a integrantes de organizaciones de mujeres, investigadores y proveedores de servicios de la región, expresó: “El aborto con medicamentos ha transformado la gestión de esta práctica en contextos de ilegalidad. Por primera vez las mujeres disponen de un método seguro y eficaz, que puede ser suministrado por ellas mismas y no precisan intervención médica”.
El sitio, www.womenonweb.org, a cambio de los medicamentos pide una donación de un minimo de 70 euros (unos 370 pesos) para poder mantener el servicio. Y a la Argentina demora en llegar el sobre entre 12 y 14 días.
El tratamiento que envía “Women on Web” consite en la combinación dos drogas: misoprostol y mifepristona. Este último, no está autorizado en el país, pero sí en Estados Unidos y Europa. Por eso en Argentina como en el resto de América latina el fármaco usado para interrumpir voluntariamente un embarazo es el misoprostol. Un ejemplo de un aborto con medicamentos, es el caso de la adolscente de 15 años de Comodoro Rivadavia, quien fue violada por su padrastro y la Justicia autorizó la interrupción de la gestación; está se realizó días atrás en un hospital público de la ciudad chubutense de Trelew.
El misoprostol se vende en las farmacias, con receta, bajo el nombre comercial de Oxaprost. Cada caja trae 16 comprimidos y cuesta unos 230 pesos en el ámbito metropolitano. Sin embargo, en algunas ciudades más alejadas de la Capital Federal su precio puede llegar a 400 pesos o más. Pero las mujeres, muchas veces, no consiguen un médico que les haga una receta. Algunas farmacias “amigables” venden las píldoras por unidad. En el mercado negro se puede conseguir a 50 pesos o más cada pastilla. Se requieren alrededor de 12 comprimidos, según el caso.
En América Latina existen comercializadas 17 marcas distintas. El único caso donde sólo se encuentra en forma clandestina es Paraguay.
Tristemente la expancio de este tipo de abortos se exta extendiendo en el mundo. Y son promovidas por las propias mujeres. Sacarlas de la clandestinidad es un trabajo de todos.
Cynthia Hotton, Diputada Nacional, quien trabaja para decirle NO AL ABORTO, expresó: “El aborto no debe ser una opción. Hay otras formas de solucionar la problemática de las mujeres con embarazos no deseados, la adopción es una posibilidad. Es grave que algunas personas se crean con derecho a quitarle derechos a los más vulnerables e indefensos, los niños no nacidos. Nadie en este país debe decidir sobre la vida de otra persona y mucho menos de una que aún no puede defenderse”.
Y agregó: “Hoy se pone en juego el derecho a la vida, el derecho a nacer. Pero no vamos a bajar los brazos. Sé que somos millones los ciudadanos que estamos dispuestos a librar la batalla a favor de los millones de niños que aún no nacieron. La vida y la familia son los pilares de nuestra sociedad y es fundamental darle voz a quienes no tienen voz”
Redacción: Rocio Scheytt







