Por Claudio Tomaselli

Determinarás asimismo una cosa, y te será firme, y sobre tus caminos resplandecerá luz. (Job 22:28)

Tener determinación a la hora de acomodar o reacomodar la economía de la casa puede ser una misión imposible. En este artículo, el conferencista Claudio Tomaselli brinda algunas pautas para tener una casa económicamente en orden.

Vos tenés que tener un proyecto, un mapa de ruta. Por ejemplo, si en el mapa de ruta está terminar mi casa como prioridad, toda mi economía estará alineada a terminar mi casa. No cambiar el auto, no irme de vacaciones, no comprar electrodomésticos; solo me alineo al proyecto que es terminar mi casa.

Determinación.
A menudo entrevisto gente que me dice: “Estoy cansado de mi trabajo”. Ok ¿estás buscando trabajo nuevo? “No”. Y querés cambiar de trabajo. “Sí”. Estás buscando trabajo. “No”. Pero vos ¿querés un trabajo nuevo? “Amén amén, amén”.
¿Como pensás cambiar de trabajo si no lo buscás? Mateo 7:7 dice: “Buscad y hallaréis, porque “todo” aquel que busca halla, encuentra”. No dice “algunos”; dice “todos”.
Hay gente que dice “estoy orando, pastor”. Mateo 7; 7 no dice orad y hallaréis, dice “buscad y hallaréis”.
Diferente es acompañar la búsqueda con ayuno, con oración, con guerra espiritual, pero “buscá”, porque para el que busca hay un milagro de parte de Dios.

Cuándo buscar trabajo.
El mejor momento para buscar trabajo o cambiar de trabajo es cuando tengo trabajo. La mayoría busca cuando se queda sin trabajo. Por lo general el trabajo que consigue es peor que el que tenía. Cuando uno tiene trabajo se vuelve selectivo, si lo que me ofrecen no es bueno como no estoy desesperado me quedo donde estoy.
No alcanza con ser buena semilla, también hay que sembrarse en buena tierra.
Jesús dijo hay tierra que da “al 30, al 60, al 100”.
Si estás en una empresa donde no se valora a los empleados jamás vas a crecer. Podés pasarte 50 años esperando que la empresa cambie. Yo te recomiendo cambiar de tierra. Que cambie la empresa no depende de vos. Cambiar de tierra sí, depende de vos.
Jesús en su tierra no pudo hacer muchos milagros. ¿Fue por Jesús? No, fue por los nazarenos que dijo Jesús, “nos vamos a hacer milagros a otro lado”. Cambió de tierra.

Presupuesto.
Primero: diezmo y ofrenda, porque si Dios es lo primero en mi vida, también es lo primero en mi economía. Quiero decirte cuando Dios te pide el 10% no es para que te quedes con el 90%.
Es para abrirte las ventanas de los cielos y bendecirte hasta que te sobre y te abunde.
Mucha gente critica la vida que puedas tener, critican la cosecha porque no vieron la semilla. Mirá mi diezmo y sabrás el resultado de mi cosecha.
Aunque el país esté en crisis, vas a prosperar, dice la Biblia: “el que presta al pobre no tendrá pobreza, y el bien que ha hecho Dios se lo pagará; el alma generosa será prosperada y al que saciare el también será saciado”.
Dios da semilla al que siembra no al que no cree. ¿Cuántas semillas serán sembradas en este tiempo?
Segundo: todos los ítems que tengas en casa: comida, alquiler, impuestos, etc.
Tercero: Todo presupuesto tiene 4 elementos básicos que no pueden faltar.

Imprevistos:
Son cosas que suceden pero sin saber cuándo: la heladera que se rompió, el auto que fue a parar al taller, etc. Tenés que tener un dinero de reserva para responder a imprevistos.
El problema es que la gente no le presta atención a los imprevistos y son parte de la vida.
¿Cómo medir la riqueza de una persona? Si hoy se quedara sin trabajo, con lo que tiene guardado, ¿cuánto tiempo vive?
Si hoy el que trabaja se muere, la familia, con el dinero que guardó, ¿cuánto tiempo vive? Un año, dos años, un mes… la manera más simple de medir la riqueza de una persona.
Pastor, no piense eso… El marido de la viuda se murió, le quedó a la familia una deuda, sus hijos iban como esclavos, la salvó el profeta con una palabra (2 Reyes 4:3).
Esta es la realidad de gran parte del pueblo de Dios. No espiritualices las realidades.
Hay gente que dice el diablo me atacó, se me rompió la heladera. Tenía 30 años la heladera, fue una bendición esa heladera.
Hay gente que se ataca sola, no usa el cinturón de seguridad, no se pone el casco en la moto, el mismo diablo dice: “éste no me da trabajo se ataca solo”.

Previstos:
Cosas que suceden y yo sé cuándo suceden. Las clases, hace 215 años que empiezan en marzo. Todos en marzo corriendo a comprar la cartuchera, el guardapolvos, 3 horas de cola… el nene se quedó sin cartuchera no hay más.
Otro tema: los padres que viven por sus hijos, no fueron previsores que un día sus hijos formarían su familia. El nene pagaba todo, el nene bancaba la casa. Ahora el nene se casó y se fue lejos. Pensá en tu jubilación antes, no a los 65 años. Mirá a futuro.
Proverbios 21:31 dice: “El caballo se alista para el día de la batalla; (no en el día) (principio de anticipación) Mas Jehová es el que da la victoria”.
Cuando uno es previsor es Jehová quien dará la victoria a tu vida.

Presupuestar las cosas que hoy no puedo hacer.
Gente que hace 20 años no pude terminar de arreglar su casa.
Ahora, en 20 años se fueron de vacaciones, compraron electrodomésticos, hicieron todo menos terminar la casa. El problema es que tus hijos se criaron en una casa donde las cosas no se terminan. Esos chicos en su vida nunca van a terminar nada.

Eliminar Gastos.
Estamos hablando del presupuesto. No se reducen gastos en tiempo de escasez. Eso lo hacen los que no saben nada de administración. Se reducen gastos en tiempos de abundancia.
El ejemplo bíblico por excelencia es José. Él le mando a Faraón guardar el 20% del grano en tiempo de abundancia. José le dijo a Faraón en los años de abundancia: “Vas a vivir por debajo de tus posibilidades”. Y ya conocemos el resto de la historia: en tiempos de escasez, el pueblo tenía con qué afrontar la situación.