Por Pablo Statzner (*)

(#ZonadeProductividad).- WhatsApp es la aplicación de mensajería que todos usamos, casi todo el día y no hay Smartphone que no lo tenga descargado. Pero su éxito y popularidad está ocasionando problemas en el trabajo.
Esta aplicación hiper popular -tiene 1000 millones de usuarios en el mundo – se convirtió en el principal factor de distracción de las jornadas de trabajo. Hasta un 80% de los oficinistas la utiliza y un 25% mira el celular cada media hora (o menos), según un estudio del portal de empleo Jobatus (España).
Lo que llama la atención es que una buena cantidad de los trabajadores (sondeados por Jobatus) no cree que la utilización de Whatsapp afecte su productividad. En una encuesta informal que realizamos en las redes sociales, las opiniones estuvieron muy divididas entre si es conveniente utilizarlo o no en la jornada laboral. Están los que opinan que no, de forma categórica y quienes defienden su uso como una “gran herramienta para el trabajo”.
Aunque aquellos que se inclinaron por el sí hablaron de “uso medido” y de “responsabilidad”. Lo que en otras palabras sería “autocontrol” para que su uso no afecte el trabajo y la concentración en él.

Se estima que por cada 10 personas que usan WhatsApp, entre 3 y 4 no pueden dejar de mirar la aplicación cada 15 minutos. ¿Alguno cree que este ritmo de uso no afecta y reduce la productividad?
Hace un tiempo, la compañía Microsoft elaboró un informe en donde señala que las interrupciones constantes para atender y responder mensajes en la App más famosa generan pérdidas considerables y actúan como “desaceleradores del rendimiento laboral”. Además, el uso compulsivo de WhatsApp aumenta el estrés y dispara la adicción. Ya se habla de “apnea del WhatsApp” (ansiedad por consultar mensajes de manera compulsiva).
Más allá de su apabullante popularidad, hay otras estadísticas de WhatsApp que también impresionan. Los servidores de la compañía gestionan más de 42.000 millones de mensajes de texto cada día y se estima que se envían unos 1.600 millones de fotos y 250 millones de vídeos a diario. Los grupos de WhatsApp, que cada día proliferan más y requieren una cuota extra de nuestra atención, alcanzan hoy los 1.000 millones.
Salvo que lo necesitemos sí o sí para nuestra actividad laboral, ¿y si nos imponemos como conducta y hábito mirar WhatsApp sólo en los horarios de break? Suena a misión imposible, pero intentarlo puede causarnos menos problemas en el trabajo.

¡Bonus track!
Una de las aplicaciones que buscan mejorar la productividad laboral se llama Forest y lo que hace es bloquear el móvil. Al abrir la App podrás plantar una semilla y ver cómo crece un árbol en nuestra pantalla. Si tu idea es cerrar la aplicación para abrir WhatsApp o cualquier otra App, el árbol dejará de crecer y morirá. Eso demostrará que te desconcentraste.

(*) Pablo Statzner es director de ICOM