Por Pablo Colombo (*) 

La idea de vivir en efectivo y sin deudas es maravillosa. Pero ¿qué pasa si ya estamos endeudados? ¿Qué hacer si nuestra realidad nos muestra que estamos metidos en deudas? 

Tenemos que decidir qué haremos con esas deudas. ¿Las queremos eliminar o reducir? ¿Las vamos a seguir pateando para adelante e incumpliéndolas? 

El camino correcto para vivir con más libertad es apurarse a pagar las deudas. Y para eso necesitamos un plan. Un plan que nos muestre en detalle nuestros compromisos y establezca prioridades de pago, hasta llegar a cancelarlas. 

 

Por ejemplo… 

1. Compra de televisor en 6 cuotas de $ 500 cada una. Pagado con tarjeta de crédito. 

2. Deuda familiar $ 8.000.-  

3. Deuda de Impuesto Inmobiliario del año 2012/2013 por $ 1.200.- 

 

Luego determinar un plan…  

1. Las cuotas del televisor las pagaremos cada mes, ya están pactadas las 6 cuotas de $ 500 mensuales. 

2. La deuda familiar, propondremos pagarla en 8 meses, con cuotas de $ 1.000.- cada mes. 

3. La deuda del Impuesto Inmobiliario, solicitamos una moratoria en 12 cuotas de $ 100.- 

 

En resumen, ahora deberemos afrontar mensualmente $ 500 de la tarjeta, $ 1.000 de la deuda familiar y $100 de la deuda del Impuesto Inmobiliario, haciendo un total de $ 1.600. 

Esta “cuota” general de $ 1.600 nos permitirá salir de las deudas en 12 meses (aclarando que al séptimo mes ya habremos cancelado la deuda con la tarjeta de crédito y tendremos $ 500 libres). 

Si usted no hace un plan para pagar sus deudas, es altamente probable que… NO LAS PAGUE… 

Planifique cancelar sus deudas y por sobre todo, si ya está en plan de pagar, no tome nueva deuda. 

(*) El Lic. Pablo Colombo es contador.